Facturación
Una factura es un documento fiscal: si le falta un dato obligatorio, puede darte problemas a ti y a tu cliente. Esto es lo que debe llevar.
Con carácter general, una factura completa incluye:
Cada factura emitida debe tener un número único y correlativo. Si necesitas separar tipos de facturas (por ejemplo, ventas y rectificativas), usa series distintas, cada una con su propia numeración. Una factura ya emitida no se borra ni se edita: si hay un error, se corrige con una factura rectificativa.
Algunas operaciones están exentas o no sujetas a IVA. En ese caso la factura debe indicar el motivo (por ejemplo, la referencia a la norma que lo justifica). Si tienes dudas sobre si tu actividad está exenta, pregúntaselo a tu gestor antes de facturar.
Conserva tus facturas emitidas y recibidas, como mínimo, durante el plazo de prescripción tributaria (en general, cuatro años), y más tiempo en algunos supuestos. Lo más cómodo es tenerlas siempre en un mismo sitio y poder descargarlas en PDF.
Lúcido rellena la numeración correlativa por serie, calcula base, IVA por tipo y retención, y no deja editar una factura ya emitida. Tú escribes lo esencial —cliente, concepto e importe— y revisas el resultado antes de emitir.
Información general con fines orientativos, actualizada a 2026. No es asesoramiento fiscal ni legal: consulta tu caso concreto con tu gestor.